“Hoy pude darme el lujo de despertarme cuando me lo pidió el cuerpo, ordenar mi casa, desayunar tranquila, ir al gimnasio, nadar en la piscina, secarme al sol, beber gazpacho, trabajar duro, tachar todo mi to-do y pensar en qué prepararle a mi chico para cenar. Relajarme. Inspirarme. Seguir trabajando. Adelantar cosas pendientes. Hablar con amigos. Organizar mi agenda. Descansar.
Adoro ser freelance.
”
